QUÉ HACER SI USTED ES VÍCTIMA DE ACOSO.

QUÈ FER SI VOSTÈ ÉS VÍCTIMA D’ASSETJAMENT.

En ocasiones las relaciones personales se rompen y alguna gente, sencillamente, no acepta la ruptura o la nueva situación, por muy clara que sea. Entonces empiezan a hacer llamadas de manera continua, seguir por la calle, insistir a amigos y conocidos para que la persona que persiguen los dedique su atención.

Puede parecer que solo las conductas más graves, aquellas que impliquen actos ilegales se pueden considerar una conducta de acoso. Y que nos tenemos que resignar a sufrir las actividades más leves hasta que el perseguidor se canse y nos deje en paz. Esto no es así.

Las personas que son víctimas de un acoso, tanto en sus formas “clásicas” como en las más “modernas”, tienen que saber que estas conductas se pueden considerar delito de acoso. Y que las personas perjudicadas tienen derecho a pedir la protección de la justicia.

Es muy importante tener en cuenta que, aunque la imagen típica que tengamos de un acosador sea lo de un examigo o expareja, también un marido o una esposa, o incluso un pariente, puede ser culpable de esta conducta. Si aplica una presión sobre usted de manera insistente, continuada y excesiva para intentar forzar su voluntad.

A partir de aquí, definiremos brevemente qué es un delito de acoso y después haremos una serie de recomendaciones sobre como responder estas situaciones.

–       DELITO DE ACOSO.

El Código Penal (artículo 172ter) define como acoso la conducta de aquel que, sin ninguna autorización legal, haga alguna de estas conductas:

–       Perseguir, vigilar o buscar estar cerca de una persona.

–       Establezca o intente establecer contacto con ella través de cualquier medio de comunicación, o a través de terceras personas.

–       Mediante el uso indebido de sus datos personales, adquiera productos o mercancías, o contrate servicios a su nombre.

La ley no establece un número mínimo de actos intrusivos para que una conducta sea considerada acoso. Aquello relevando es que la conducta demuestre suficiente persistencia (voluntad de continuar) y suficiente insistencia como para generar inseguridad en la víctima y obligarla cambiar sus rutinas de vida. Por ejemplo: obligándola a cambiar de teléfono o de correo electrónico para evitar continuos mensajes, de cambiar de ruta de vuelta del trabajo para no tener que encontrarse el acosador por el camino o a la puerta de casa.

El que es importante también en este tipo de delito es la voluntad invariable de la víctima de no tener contacto con esta persona. Hay que demostrar un deseo continuado de evitar cualquier contacto, y cualquier excepción en este propósito podría llevar a creer que no estamos ante un auténtico acoso. En esta situación no cuentan, está claro, los casos en que los dos se encuentran porque la víctima no consigue eludir a su perseguidor.

AUNQUE NO SEA ACOSO, PUEDE SER COACCIONES.

En algunas ocasiones una víctima sufre la campaña de acoso no de manera continuada y asfixiante, sino de una manera esporádica o irregular. En estos casos, el juez puede considerar que no ha habido una presión suficiente constando cómo para alterar nuestro ritmo de vida (y por tanto no hay delito de acoso). En estos casos no tenemos que rendirnos, sino denunciar el que se ha sufrido como un delito de coacciones.

El delito de coacciones es, para decirlo brevemente, una conducta que atenta contra la libertad de la víctima impidiéndole de hacer aquello que desea, y que legal y legítimamente puede hacer. Sería el caso en que el culpable presiona a la víctima para que haga una conducta que ella no desea, pero en el cual esta campaña de hostigamiento no es bastante intensa o bastante continuada para llegar a ser un acoso.

ALGUNOS CONSEJOS JURÍDICOS:

Desde CALDUCH ABOGADOS, como abogados con experiencia con estos asuntos, podemos dar algunos consejos sobre cómo reaccionar ante esta situación:

1-     Rompa el contacto con la persona acosadora. No responda a sus mensajes o llamadas. No se reúna con ella, ni intente hablar con él. Aunque usted prefiera una solución razonada, tiene que ser consciente que una persona obsesionada no responde a argumentos razonables.

2-     Esta pérdida de contacto tiene que ser completa. Piense que un contacto ni que sea esporádico, puede animar al acosador a insistir. Piense que si usted tiene cualquier intercambio con esta persona, después podrá a alegar después de que no era un acoso, sino un contacto voluntario que tenían las dos partes.

3-     Procure reunir copia de todos los mensajes, llamadas, whatsapps que le envíen.

4-     Si se hacen compras por internet en su nombre, o localiza perfiles falsos generados empleando falsamente su nombre, denúncielo inmediatamente y procure guardar prueba de los hechos.

5-     En el supuesto de que el acosador dedique a presionar a amigos, familiares o conocidos, para conseguir que usted hable con él (o ella) intente también reunir prueba de estos hechos.

6-     Denuncie cualquier incidente relacionado con esta situación. No tenga miedo de ir a la policía varias veces por semana si hace falta. Es muy importante transmitir a las autoridades la tensión y el miedo que usted está sufriendo, para de este modo generar una reacción.

7-     Si usted está siguiendo un tratamiento médico, y cree que el acoso sufrido empeora su situación.

8-     Pedir el más bien posible órdenes de protección a un juez.

El que no tiene que hacer es:

  1. Enfrentarse a esta persona. Ya sea en persona o a distancia. Hay que dejarle claro el deseo de distancia (o la prohibición de contacto), pero no buscar el conflicto.
  • Pedir a algún amigo o familiar que se enfrente con él.
  • Contestar o replicar a mensajes o insultos. Hace falta no caer en el juego de nadie.
  • Buscar replicar del mismo modo (por ejemplo a través de redes sociales).

Recomendamos no probar estos medios porque pueden ser contraproducentes. Si antes de que usted denuncie un acoso, su agresor la denuncia por cualquier incidente como los que hemos mencionado, el relato puede girarse en contra de usted. Y su denuncia puede parecer una simple réplica.

En conjunto, queremos decir que la ley ofrece muchos medios para responder a este tipo de situaciones y que abogados como los de CALDUCH ABOGADOS pueden ayudar a cualquier persona que se encuentre ante estas situaciones.

LA NULIDAD DE LAS TARJETAS REVOLVING.

Como conseguir la devolución de los intereses pagados en este
tipo de créditos.

Hoy en día muchos bancos ofrecen a sus clientes sistemas de crédito
revolving. Este es un sistema por el cual la entidad concede una línea de
crédito con un importe máximo del cual se puede hacer uso durante un
periodo determinado. El usuario establece la cuota que desea pagar todos
los meses, cantidad formada por parte del importe que utiliza más los
intereses generados por el importe dispuesto. En ocasiones este sistema
no requiere que el cliente tenga una cuenta corriente con el banco, y solo
necesita hacer llamadas telefónicas para que realicen ingresos a su
cuenta habitual.

En muchas ocasiones estos créditos se conceden con un tipo de interés
muy elevado, que se justifica en base al riesgo que corre la entidad
financiera. Esto hace que si alguien se atrasa al volver el préstamo, se
puede acabar encontrando que el banco le pide que vuelva el doble del
que prestó en su momento.

En realidad pero los consumidores no tienen que aguantar esta situación.
Existe una reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo considerando
que los intereses notablemente superiores a los normales son excesivos y
usurarios. Los intereses normales se calculan en base al interés mediano
ordinario de las estadísticas que publica el Banco de España. Para
identificar el que sería abusivo, la sentencia del Tribunal Supremo
628/2015 de 25 de noviembre consideró que un interés superior al
normal (en este caso un 24,6%) pero inferior a su doble ya era excesivo.

Solo se podrían permitir intereses tanto elevados en casos en que, por
ejemplo, el prestatario pretenda un negocio de elevado rendimiento pero
también de elevado riesgo, cosa que justificaría un interés proporcional al

peligro. Pero es evidente que en la mayoría de los créditos revolving no se
den estas circunstancias.

En base a su carácter abusivo e ilegal, una sentencia puede conseguir que
se declare nulo un préstamo con intereses de este tipo y no solo
conseguir que no se tengan que pagar los intereses que se deban, sino
aquellos que el cliente ha abonado desde el momento de la constitución
del préstamo. Por lo tanto se tendrá que volver la cantidad prestada, pero
no sus intereses.

  • En el caso de empresas o de préstamos por negocios.

La mayoría de la normativa sobre intereses usurarios deriva de la
legislación sobre consumidores (en términos legales, se consideran
usuarios las personas físicas o jurídicas que actúan en un ámbito diferente
al profesional o empresarial). Esto no evita pero que los préstamos
mercantiles se puedan beneficiar de la prohibición de la usura bajo ciertas
circunstancias. Así en aplicación de la Ley de 1908 sobre represión de la
usura se puede declarar la nulidad un negocio jurídico en estas
circunstancias:

  • Interés notablemente superior al normal y desproporcionado con las
    circunstancias al caso, o en condiciones que resulten abusivas.
  • Préstamo aceptado solo en base a la situación angustiosa, la
    inexperiencia o la limitación de facultades mentales. Si el préstamo
    es por una empresa, las circunstancias difíciles tienen que ser por la
    entidad, no por sus socios (aunque sean socios únicos).
  • Se suponga recibimiento mayor cantidad que la realmente
    entregada, sean qué sean su entidad y circunstancias.

Para poner un ejemplo, el Tribunal Supremo consideró que un préstamo a
seis meses, con un interés de demora del 30%, una garantía hipotecaria

superior a la cantidad prestada, cobro anticipado de intereses y situación
angustiosa del prestatario era usura.

Hay que demostrar todos estos puntos para que estemos ante un negocio
usurario. En conjunto pues los créditos revolving de las empresas también
pueden ser usurarios, pero con unos requisitos más estrictos.

Si usted ha contratado un préstamo revolving con un interés abusivo, no
se resigne a esta situación y reclame su derecho. CALDUCH ABOGADOS
dispone de abogados que pueden ayudarlo.

SI UN ACCIDENTE EMPEORA UNA LESIÓN ANTERIOR, ESTAMOS ANTE UN ACCIDENTE DE TRABAJO?

En un artículo anterior definimos qué es un accidente de trabajo y los
conceptos que engloba. Ahora bien, en ocasiones los accidentes de trabajo no son nuevas lesiones, sino una agravación de dolencias o problemas de salud ya existentes. En un caso como este, en que el trabajo no causa un nuevo perjuicio, sino que agrava un problema ya existente, ¿se puede hablar de accidente de trabajo?

Aquí tenemos que partir del estudio del artículo 115 de la Ley General de
la Seguridad Social. En su apartado 2.f la norma dice que se considera
accidente de trabajo:

f) Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el
trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión
constitutiva del accidente.

Es importante destacar que una lesión se considera accidente laboral
aunque no haya una falta de seguridad o de higiene en el sitio donde se
prestan servicios. Hace falta solo que las tareas encomendadas causen
una lesión o enfermedad que cause un perjuicio a la salud.

Tampoco es necesario que el accidente laboral afecte la parte del cuerpo
en la cual el trabajador tiene la dolencia. Con solo que esta lesión
empeore un problema que ya se sufre. Así por ejemplo es posible que al
romperse una pierna en una caída al trabajo se empeore una lesión
preexistente a la columna vertebral.

Esto sucede también en el caso de las llamadas dolencias o lesiones
silentes. Es decir, el caso de una dolencia que se desconocía en el
momento del accidente. Pensamos que en ocasiones algunos problemas
(como lesiones lumbares que se manifiestan después de años de trabajo
físico) no causan molestias graves hasta que no se sufre una lesión
laboral que las empeora.

Sentencia del Tribunal Suprem de 3 de juliol de 2013

Es cierto que el trabajador ya padecía lesiones degenerativas en su
columna vertebral antes del accidente. Pero esa patología no le
había mermado sus facultades para ejercer las labores propias de la
profesión que ejercía -no consta siquiera la existencia de bajas
anteriores a causa de esas dolencias- y después del accidente
quedó incapacitado. El supuesto aparece así como paradigma del
mandato legal: lesiones anteriores al accidente que se agravan a
consecuencia del sufrido en el desempeño del trabajo

Los efectos de una lesión no se hacen evidentes a veces hasta meses
después del accidente, pero que el concepto de accidente laboral también
incluye las secuelas, por lo tanto estas situaciones también están
incluidas por la ley. Así lo dice el Tribunal Supremo:

(…) ser doctrina reiterada de esta Sala la de que es constitutiva de
accidente laboral toda agravación de cualquier enfermedad
preexistente que sufra el trabajador y se produzca con ocasión del
accidente (Sentencia de 15 de juliol de 2015).

No se debe minusvalorar la importancia de que una lesión se considere
como accidente de trabajo. En primer lugar porque la prestación por
incapacidad es más elevada en los casos de accidentes laborales. Después
porque en los casos en que la lesión o la dolencia laboral causan
incapacitado, la prestación que se obtiene resulta mejorada en un 30%.
Por último, pero no menos importante, muchos convenios colectivos
prevén beneficios por los accidentados. O incluso obligan la empresa a
tener seguros a favor de estos trabajadores.

Si tiene la duda de si una lesión se podría considerar laboral, le
recomendamos posarse en contacto con CALDUCH ABOGADOS para
conseguir asesoramiento jurídico.