LOS DESPIDOS DE TRABAJADORES Y LA CRISIS DE LA PANDEMIA.

El actual estado de alarma por pandemia ha generado situaciones insólitas en el mundo del derecho laboral, que ha obligado muchas empresas a declarar expedientes de regulación de empleo (los llamados ERE). La ley ha aceptado que la baja de rendimiento a causa de la pandemia es un motivo de fuerza mayor que justifica estos expedientes por las empresas. Ahora bien, hay que tener en cuenta que, aunque la situación requiera medidas excepcionales como esta, los tribunales siguen exigiendo el cumplimiento de los requisitos legales. Y que intentar vías indirectas por no pasar por un ERE tiene consecuencias legales.

En el caso de una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (sentencia 1493/2020 de 12 de noviembre) tenemos una empresa que, afectada por la actual crisis, despidió trabajadores de la siguiente forma: 

– Primero despidió seis trabajadores temporales pretextando la carencia de ingresos, a pesar de que la empresa seguía funcionando.

– Después realizó 34 despidos disciplinarios, pero los abonó una indemnización como despido improcedente. Lo cual es contradictorio.

– Después despidió 25 trabajadores en periodo de prueba, argumentando que no habían pasado esta. En principio no hay que justificar esta clase de despidos, pero el Tribunal considera que, por coincidencia temporal con los otros, sí hacía falta en este caso.

Un número tanto elevado de despidos justo antes de declarar un ERE la empresa era tan sospechoso que el Tribunal ha considerado que estamos ante un despido colectivo encubierto, que no ha cumplido los requisitos legales. Por lo tanto ha declarado los despidos nulos y ha obligado a readmitir los trabajadores y debe abonarles los salarios de tramitación. Es decir, los salarios no percibidos desde el despido hasta el momento de la readmisión.

Recordemos aquí brevemente que un despido colectivo es aquel que afecta 10 trabajadores (en empresas en menos de 100 trabajadores), o bien el 10 por ciento de la plantilla en empresas con más de 100 y menos de 300 trabajadores; o bien 30 o más trabajadores en empresas que tengan más de 300 trabajadores. 

Un despido colectivo requiere un expediente complejo que incluye consultas en los representantes de los trabajadores, participación de las autoridades laborales (en el caso de fuerza mayor), y una indemnización a los trabajadores de entre 20 y 33 días por año trabajado. En el supuesto de que la empresa no pueda abonar esta indemnización, el Fondo de Garantía Salarial se hará cargo de ésta en buena parte.

Hay que tener en cuenta que, en casos como el que hemos visto, despedir trabajadores los 90 días antes de declarar un ERTE puede comportar la nulidad de estos despidos, siempre que haya un mínimo de cinco despidos. Aunque sean justificados por una bajada de la producción.

CALDUCH ABOGADOS dispone de juristas con experiencia que pueden asesorar tanto a trabajadores como empresas que se encuentren en esta difícil situación. Pósese en contrato con nosotros por una atención personalizada, disponible también por videoconferencia.

LES PENSIONS NO CONTRIBUTIVES I LES HERÈNCIES

Quan la Seguretat Social estudia si una persona té dret a una pensió no contributiva (ja sigui per incapacitat o per jubilació) un dels factors que es té en compte és si el sol·licitant té recursos o ingressos s suficients. Ja que la llei entén que les persones que tenen prou mitjans no necessiten aquestes pensions, previstes per persones en especial situació de necessitat.

La situació econòmica del sol·licitant és rellevant no només al moment de reconèixer la prestació, sinó que es té en compte qualsevol millora econòmica prou important. Així si el pensionista aconsegueix rentes o ingressos que li suposin anualment un guany superior a 5.538,40 euros anuals, se li retirarà la prestació. No només això, sinó que si en 30 dies no es declara aquest canvi, se li demanarà que pagui totes les mensualitats de la pensió que ha pagat de més a partir de la milloria.

Ara bé, és relativament poc habitual que una persona que, per exemple, tingui una prestació per incapacitat arribi a millorar substancialment la seva situació econòmica. No obstant hi ha un supòsit en el que es poden trobar molts d’ells: que rebin una herència monetària

Per herència monetària entenem aquella en la qual el causant (la persona que ha finit) deixa al seu hereu o legatari una certa quantitat de diners. Normalment a través d’heretar els seus comptes bancaris. 

En aquests casos la Seguretat Social considera que l’herència és una millora de la situació econòmica que extingeix el dret a la prestació. De manera que l’afectat es troba en que perd una pensió que pot ser la seva principal font d’ingressos. I encara que l’herència li permeti viure un temps, quan s’acabi es trobarà sense recursos i obligat a demanar altra vegada la pensió. No hi ha una forma d’evitar aquests problemes?

La resposta és sí. Així en vàries sentències els tribunals de justícia han considerat (per exemple sentencia del Tribunal Suprem de 25 de març de 2014) que qualsevol increment patrimonial que es rebi s’ha de considerar no com una renta, si com un capital. Per tant si es cobra una herència, l’Administració només pot suspendre el pagament de la pensió durant la mensualitat en que s’efectua l’ingrés.

Això vol dir que la Seguretat Social davant d’una situació com aquesta no pot extingir la pensió no contributiva. Només es pot acordar la suspensió per un termini d’un mes.

Si vostè ha patit una situació com aquesta, ha de saber el següent:

  1. L’administració no té cap dret a extingir la pensió, només a suspendre-la per un mes.
  2. Pot reclamar la nul·litat de l’acord que extingeix la seva pensió i recuperar el seu pagament.
  3. Si l’han obligat a retornar les pensions degudes des de que va acceptar l’herència, pot demanar que li retornin aquestes quantitats.

Per tant li recomanem que es posi en contacte amb CALDUCH ABOGADOS, que disposa de juristes que poden ajudar davant aquests problemes.

LAS PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS Y LAS HERENCIAS 

Cuando la Seguridad Social estudia si una persona tiene derecho en una pensión no contributiva (ya sea por incapacidad o por jubilación) uno de los factores que se tiene en cuenta es si el solicitante tiene recursos o ingresos suficientes. Puesto que la ley entiende que las personas que tienen bastante medios no necesitan estas pensiones, previstas por personas en especial situación de necesidad.

La situación económica del solicitante es relevante no solo al momento de reconocer la prestación, sino que se tiene en cuenta cualquier mejora económica lo bastante importante. Así, si el pensionista consigue rentas o ingresos que le supongan anualmente una ganancia superior a 5.538,40 euros anuales, se le retirará la prestación. No solo esto, sino que si en 30 días no se declara este cambio, se le pedirá que pague todas las mensualidades de la pensión que ha pagado de más a partir de la mejoría.

Es relativamente poco habitual que una persona que, por ejemplo, tenga una prestación por incapacidad llegue a mejorar sustancialmente su situación económica. No obstante hay un supuesto en el que se pueden encontrar muchos de ellos: que reciban una herencia monetaria

Por herencia monetaria entendemos aquella en la cual lo causante (la persona que ha fenecido) deja a su heredero o legatario una cierta cantidad de dinero. Normalmente a través de heredar sus cuentas bancarias. 

En estos casos la Seguridad Social considera que la herencia es una mejora de la situación económica que extingue el derecho a la prestación. De forma que el afectado se encuentra en que pierde una pensión que puede ser su principal fuente de ingresos. Y aunque la herencia le permita vivir un tiempo, cuando se acabe se encontrará sin recursos y obligado a pedir otra vez la pensión. ¿No hay una forma de evitar estos problemas?

La respuesta es sí. En varias sentencias los tribunales de justicia han considerado (por ejemplo sentencia del Tribunal Supremo de 25 de marzo de 2014) que cualquier incremento patrimonial que se reciba se tiene que considerar no como una renta, si como un capital. Por lo tanto si se cobra una herencia, la Administración solo puede suspender el pago de la pensión durante la mensualidad en que se efectúa el ingreso.

Esto quiere decir que la Seguridad Social ante una situación como esta no puede extinguir la pensión no contributiva. Solo se puede acordar la suspensión por un plazo de un mes.

Si usted ha sufrido una situación como esta, tiene que saber lo siguiente:

1- La administración no tiene ningún derecho a extinguir la pensión, solo a suspenderla por un mes.

2- Puede reclamar la nulidad del acuerdo que extingue su pensión y recuperar su pago.

3- Si lo han obligado a devolver las pensiones debidas desde que aceptó la herencia, puede pedir que le devuelvan estas cantidades.

Por lo tanto le recomendamos que se pose en contacto con CALDUCH ABOGADOS, que dispone de juristas que pueden ayudar con estos problemas.

EL TELETREBALL I EL DRET A REDUIR LA JORNADA DE TREBALL PER CUIDAR A FILLS O DEPENDENTS.

La pandèmia de Covid19 ha obligat a molts canvis en les relacions laborals. Un dels més evidents és el recurs al teletreball. Molts treballadors segueixen fent des de casa seva les ocupacions que abans feien al seu lloc de feina. Això ha creat una sèrie de dubtes sobre com s’organitzen els horaris de treball. Dubtes que ara els tribunals estan començant a resoldre.

En altres sentències ja hem exposat que els treballadors i treballadores tenen un dret a modificar la seva jornada de treball si per necessitats derivades de la cura dels fills (o de parents a càrrec) no poden conciliar la seva vida personal amb la laboral. Com ja vam dir en un anterior article (INSERTAR LINK) aquest dret no depèn de que l’empresa pugui permetre’s aquesta reducció, sinó que és una facultat del treballador. Per tant un acomiadament

Ara bé, en el cas d’un teletreballador, que té el lloc de treball a casa seva, es segueix tenint aquest dret de reducció de la jornada?

En un cas portat davant el Tribunal Superior de Justícia de Madrid, una mare soltera amb tres fills al seu càrrec treballava dos dies a la setmana per una empresa. Amb el Covid19, va passar a fer la jornada des de casa. Fins que la empresa li va demanar que un dels dos dies de feina s’havien de prestar a l’empresa, per reunions i altres tasques. Aleshores la treballadora va acollir-se al seu dret a reduir la jornada per poder cuidar dels seus fills, argumentant que si no podia treballar, era molt difícil compaginar feina i vida personal. L’empresa la va acomiadar, amb l’excusa de manca de rendiment.

En la seva sentència de 21 de maig de 2020 el Tribunal Superior ha declarat l’acomiadament nul i sense efectes, és a dir, ha condemnat a l’empresa a reintegrar la treballadora al seu lloc de treball amb l’abonament de tots els salaris deixats de percebre des del moment de l’acomiadament fins que es reincorpora a l’empresa. 

Per quin motiu s’ha considerat nul l’acomiadament? Perquè la llei estableix que impedir o sancionar un treballador per intentar exercir els seus drets és causa de nul·litat. És el que s’anomena en dret garantia d’indemnitat, i també protegiria per exemple una persona que demandés la seva empresa als tribunals o la denunciés a un inspector de treball.

Per a que la garantia d’indemnitat tingui efecte, cal que el treballador aporti un indici raonable de que l’empresa lesiona els seus drets fonamentals. En aquest cas a menys que l’empresa demostri de manera suficient que l’acomiadament té causa legítima, es considera que la seva decisió és nul·la. Cal recordar també que la llei preveu que, en cas de dubte, el tribunal ha de fallar a favor del treballador (in dubio pro operario) considerada la part més feble i amb més dificultat per demostrar la seva versió.

En el present cas, l’empresa va intentar demostrar que l’acomiadament de la treballadora es devia al seu baix rendiment, però el tribunal no ho va acceptar en considerar que la carta d’acomiadament era vaga i inconcreta. 

És important tenir present també, que, en altres casos, el Tribunal ha considerat que acomiadar un treballador que havia aconseguit aquesta reducció de jornada també es podia considerar acomiadament nul, si l’empresa no demostra que la decisió es deu a altres motius.

En conjunt aquesta sentència ratifica que els treballadors en teletreball tenen també dret a la reducció de jornada. 

Les empreses sempre tenen motius per oposar-se a la reducció de jornada. Però cal recordar que això és un dret inalienable dels treballadors que els hi reconeix la llei, no una concessió graciosa de l’empresa. Acomiadar algú per demanar aquest dret, o prendre qualsevol mena de represàlia al respecte (com ara canviar-lo de lloc, obligar-lo a fer feines que no són la seva, canviar-lo de torn, etc.) és un acte nul de ple dret. Tant si la jornada es realitza a l’empresa com si s’està en situació de teletreball. 

Per tant si vostè es troba en una situació similar, no dubti a recórrer als serveis de CALDUCH ABOGADOS, on tenim advocats laboralistes al seu servei.